Archivo | febrero, 2013

Sorpresas te da la vida

3 Feb

Tengo un vago recuerdo de haber visto Muévete, esto es Nueva York dormitando en el sofá durante una plácida sobremesa. Es la película perfecta para ello: simple, blandita, agradable, no te hace pensar mucho pero no resulta demasiado ofensiva y se ve con cierto agrado. En este sentido es una buena mala película: consciente de lo que es y de sus limitaciones, se burla de sí misma.

La protagonizan las gemelas Olsen, que obviamente interpretan a un par de gemelas. A pesar de tener idénticos genes, las hermanas de la cinta no podrían ser más distintas. Una de ellas es una estudiante modelo, viste de rosa, se prepara discursos y es republicana. Republicana estadounidense: tiene en su cuarto un muñequito de George Bush Hijo y una foto con un actor y político muy querido por la autora de este blog, Arnold Schwarzenegger. La otra gemela viste de negro, es una gamberra y solamente está preocupada por la música rock.

olsen different

Es gracioso porque son iguales y diferentes a la vez.

Cuando comienza la película, el montaje y la escenografía acentúan lo diferentes que son las gemelas y sus intenciones. Una se prepara un discurso para obtener una beca para estudiar en Oxford y la otra quiere ver un rodaje de un vídeo de Simple Plan y de paso intentar colarles una maqueta. Una vive en una habitación rosa ordenada hasta extremos obsesivos y la otra en una cueva sucia y oscura. ¿Dónde podrían converger los destinos de estos personajes con objetivos tan dispares? Exacto. En Nueva York, donde se hacen las pruebas para la beca y se rueda el vídeo.

Allí se verán envueltas en una rocambolesca trama con la mafia china de por medio, en las que las persigue un malo interpretado por Eugene Levy, un actor conocido por hacer el papel del padre de Jim en las películas de la saga American Pie. A favor de este atentado contra el buen gusto se puede decir que está rodado con cierto brío: tiene un toque videoclipero -está dirigido a un público juvenil- que lo hace entretenido. Y siempre es un placer ver imágenes de Nueva York.

Las gemelas Olsen me dan algo de grima pero a la vez -y en parte por eso- me declaro fan de ellas. Al contrario que otros niños perdidos como Macaulay Culkin o Lindsay Lohan, han sabido reconducir su fama y rentabilizarla. Muévete, esto es Nueva York es su última película. Cuando la rodaron tenían 17 años y fueron nominadas a los premios Razzie. Estaba claro que su éxito radicaba en la gracia de ser gemelas y no en sus dotes para la actuación. Y basar tu participación en películas en la gracia de tener una gemela es una cosa que con la edad deja de ser rentable, a no ser que te dediques al porno.

Esto a las Olsen se les podría haber ido de las manos.

Esto se les podría haber ido de las manos.

Antes de que su carrera de actrices acabara con ellas o las llevara a terrenos demasiado sórdidos, las gemelas se pasaron al mundo de la moda, aprovechando sus contactos, la atención que recibían de los medios de comunicación y su particular sentido estético. Si soy fan de las gemelas no es por su faceta empresarial, es en gran parte por sus elecciones estéticas Man Repeller. Admiro que se dejen un pastón en ropa para parecer espantajos y no mujeres cañón, como intenta sin éxito Lohan.

Los precedentes nos hicieron imaginar un destino muy distinto para las gemelas. Las veíamos drogadictas perdidas, de fiesta en fiesta y trabajando más bien poco. Yendo quizás a algún reality y haciendo apariciones como artistas invitadas, por ejemplo en Dos hombres y medio en la época de Charlie Sheen. Probablemente ellas se imaginaron un futuro mejor, un futuro con una larga carrera como actrices, premios y felices matrimonios con jóvenes ricos de aspecto sanote, como los que encuentran en la película.

Lo que probablemente nadie imaginó es que algún día serían prósperas empresarias en la moda de lujo, especialmente porque su entrada en el sector textil fue en 2005, cuando sacaron una línea de ropa para preadolescentes que distribuyó Alcampo (clic aquí para leer la nota de prensa). Tampoco creo que Mary-Kate se imaginara saliendo con el hermano de Nicolás Sarkozy, y ahí están inmortalizados paseando por Nueva York junto a la hija de éste. Es un tópico tan manido como decir que la fama tiene un lado oscuro, pero no por ello deja de ser cierto: la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida.

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Mary-Kate fuma pero no espera a nadie.

Título original: New York Minute

Año: 2004

Ficha en IMDb

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